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jueves, 2 de agosto de 2012

Como si no tuviesen suficientes problemas con el dólar en la Argentina, los empresarios sufren cada vez más con el real.-

La moneda brasileña se abarata y los productos argentinos se encarecen. También los salarios industriales locales: hace un año aquí eran 30% más elevados, ahora esa cifra trepó a un 64%. Ejecutivos que antes no formaban parte del "club devaluacionista" ahora quieren ser socios. Radiografía.-



La agenda de los empresarios argentinos no para de cargarse de problemas. La lista es cada vez más larga y está impactando en las más diversas ramas de actividad.
Entre los que desarrollan procesos productivos, sigue pegando con fuerza el faltante de materias primas y hasta de bienes de capital a raíz de las trabas a las importaciones.
Quienes venden fuera del país, se encuentran con el problema de la suba de costos y la pérdida de competitividad, sumado a que sus ventas al exterior se liquidan al tipo de cambio oficial y, en muchos casos, a la hora de aprovisionarse de algunos insumos, estos empresarios debenpagarlos a valores cercanos al dólar paralelo.
Por su parte, quienes dependen del mercado interno, están padeciendo el menor dinamismo de la actividad económica y, en muchos casos, una fuerte desaceleración en el ritmo de ventas.
Todo este combo de problemáticas viene acompañado por una variable que mete miedo a los empresarios: la caída en el nivel de rentabilidad. De hecho, según un informe del Observatorio Pyme, este flagelo ya afecta a prácticamente 9 de cada 10 empresas industriales.
Es en este contexto en el que el valor del dólar volvió a convertirse en uno de lospuntos calientes de la agenda empresaria. Algunos ejecutivos de negocios prefieren sólo hablar de "el" tema en privado, lejos de los oídos oficiales. Otros, en cambio, ya no ocultan su malestar por lo difícil que les está resultando "pelearla" fronteras afuera con un tipo de cambio que perdió todo su "alo" de competitividad.
Y lo cierto es que este tema cobra mucha más relevancia cuando se observa lo que está sucediendo en el mercado de referencia para la Argentina, como lo es Brasil, donde el real lleva acumulada una desvalorización del 30% en los últimos doce meses, a lo que se suma una baja presión sobre los precios internos. 
Desde el Banco Ciudad destacaron que "uno de los daños colaterales de la estrategia de negación" oficial del problema cambiario, es la pérdida de competitividad industrial. La combinación de aumento de costos internos e inflación (25% anual), devaluación del real en Brasil (30% en el último año) y dólar oficial casi estable en el mercado interno (10% en el último año) presiona cada vez más fuerte sobre la rentabilidad de muchos sectores industriales.
A continuación, un gráfico que refleja el avance del real en los últimos doce meses y la mayor competitividad cambiaria lograda por la economía brasileña: 
Empresarios, cada vez más asfixiados por el dólar
El problema para los industriales es que, a diferencia de lo que venía ocurriendo hasta 2011, cuando la dinámica de la economía brasileña permitía compensar los problemas internos, en la actualidad, el mayor socio comercial de la Argentina no está jugando sus fichas de la manera en que los empresarios locales quisieran.
En efecto: mientras que hasta febrero pasado el "súper real" le daba oxígeno a un tipo de cambio cada vez menos competitivo, el hecho de que la moneda del país vecino haya cruzado labarrera de los dos reales por dólar y que, en el plano doméstico, la inflación siga corriendo por encima de la tasa de devaluación, implica que el producto argentino está quedando cada vez más caro a la hora de competir.
"El Gobierno brasileño parece haber actuado rápidamente, reorientando su política económica para impulsar el nivel de actividad ante la disminución de las presiones inflacionarias y el estancamiento del sector transable. Además, la política fue reforzada por medidas sectoriales destinadas a apuntalar a aquellas actividades que presentaban mayores dificultades", destacaron desde Finsoport.
"En conjunto, la caída de la tasa de interés y el incremento en las restricciones al ingreso de capitales determinaron que el tipo de cambio nominal de nuestro socio comercial aumentara desde 1,56 en julio de 2011 a más de 2 reales por dólar en la actualidad", precisaron desde la consultora.
En este contexto, desde el Banco Ciudad, alertaron que las condiciones para la Argentina "empeoran cada día que transcurre sin modificaciones en la dinámica de precios y de tipo de cambio. El precio récord de la soja y una mejor cosecha podrán oxigenar las cuentas externas pero, sin variaciones en esos aspectos, la situación se vuelve paradójica: más dólares de la cosecha permiten estirar la estrategia de atraso cambiario a costa de perjudicar a la industria, en particular, la orientada a la exportación".
No es para menos: tomando datos oficiales de ambos países se observa lo caro que están quedando los salarios argentinos frente a los de sus pares brasileños producto de aumentos en las remuneraciones que más que duplican la suba del dólar. 
Según datos oficiales:
• Julio 2011: el salario promedio para un empleado de la industria local era de $6.055 que, al tipo de cambio de ese momento, equivalía a u$s1.452. En San Pablo era de u$s1.106 (1.734 reales). 
• Es decir que en aquel momento, los sueldos argentinos eran un 31% más elevados en dólares.
El problema es que la devaluación del real, sumado al cóctel de mayores costos en el plano local,acentuaron esa brecha.
• En la actualidad: el ingreso promedio local es de $6.800 (u$s1.490). En Brasil cayó a (u$s905).
• Es decir que ahora, los sueldos industriales argentinos pasaron a ser un 64% más elevados. 
Así, las propias cifras oficiales de ambos países muestran a las claras cómo el "Made in Argentina" se vuelve progresivamente más caro
En este contexto, Labid Ameri, CEO de la reconocida bodega de capitales franceses Domaine Bousquet, aseguró que "para mí definitivamente una devaluación es necesaria para que el país pueda ser más competitivo en las exportaciones y salir de la crisis que se está viviendo".
El ejecutivo consideró que una desvalorización del peso es clave "no sólo para la industria vitivinícola, sino para todas las ramas exportadoras, lo que traería más divisas al país y por lo tanto más empleo y subsecuentemente más consumo. Sería una manera de aliviar la economía argentina y, al mismo tiempo, permitiría que los bancos y el Gobierno tengan las divisas que están buscando y más dinero en circulación".
Además, Ameri destacó que hacer subir el dólar más rápido "frenaría las importaciones, ya que debido a la devaluación no se importaría tanto como cuando se tiene una moneda fuerte, lo que también ayudaría a la industria nacional".
Lo cierto es que cada vez más sectores industriales -que antes no abogaban por un billete verde más caro- ahora están comenzando a reclamar un golpe de timón en este sentido.
Un directivo de una de las principales cámaras que reúne a decenas de empresas autopartistas de la Argentina, que siempre prefería la cautela al referirse al problema del valor del dólar, ahora no oculta su malestar y se suma al coro de industriales que exigen una mayor devaluación.
"Para que volvamos a competir como hace un año atrás el tipo de cambio tendría que pasar ya mismo a $5,70 por dólar. Ahí tendríamos un poco más de aire", señaló en diálogo coniProfesional.com.
El directivo aseguró que "los brasileños ahora están reemplazándonos de a poco en su propio mercado, porque los valores locales no dan con un real en el nivel en el que está. A esto se suma que el Gobierno flexibilizó algunas trabas para evitar una guerra comercial y está dejando entrar más autopartes brasileñas. Por eso estamos en condiciones de decir que Brasil ya nos está robando participación en el mercado argentino".
El mayor problema que padece la industria autopartista nacional, uno de los pilares de la industria automotriz, que viene explicando el 50% del crecimiento del "Made in Argentina" de los últimos años, está "en la incidencia de los costos, que es muy alta".
Para ejemplificar, el directivo señaló que "la mano de obra, hace tres años explicaba el 20% de nuestro costo. En la actualidad está cerca del 40%. Esto nos está dejando afuera de los mercados internacionales".
Cabe destacar que durante los cinco primeros meses del año, las ventas al mundo de autopartes cayeron prácticamente al mismo nivel que los envíos de vehículos (28%), lo que terminó generando un déficit sectorial cercano a los u$s3.000 millones.
Más allá del problema de competitividad con Brasil, los empresarios de la industria cárnicatambién se subieron al debate sobre el tipo de cambio.
Desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), que conduce Miguel Schiaritti, alertaron que el stock ganadero en los últimos tres años se deplomó en 12,5 millones de cabezas y que se perdieron 12.600 puestos de trabajo tras el cierre de más de 120 frigoríficos.
Además, en el primer semestre las ventas al mundo se desplomaron un 27% respecto al mismo período de 2011, lo que implicó el nivel más bajo de los últimos ocho años.
En este contexto, desde la entidad advirtieron que "hay que dejar bien aclarado que las exportaciones no se recuperarán hasta tanto no se corrija el valor del dólar, que tiene unatraso del 30%".
Frente a estos reclamos, algunas voces, como la del ex ministro de Economía Roberto Lavagna, asegura que "el mercado ya devaluó, algo que se niega a hacer el Gobierno, que podrá reconocerlo o no".
El problema de este desdoblamiento es que los exportadores, que asumen muchos costos a valor blue, al momento de liquidar sus ventas al mundo reciben pesos de acuerdo al nivel del tipo de cambio oficial, lo que perjudica aun más sus niveles de rentabilidad.
Crece la presión en Brasil 
En momentos en que los empresarios argentinos miran de reojo lo que sucede en tierras de Rousseff, los industriales brasileños están intensificando el lobby para que su gobierno avance en un mayor abaratamiento del real.
Según el vicepresidente de la Asociación de Comercio Exterior del Brasil (AEB), José Augusto de Castro, para los exportadores una cotización "ideal" sería de 2,25 unidades por dólar, lo que implicaría una devaluación del 10 por ciento respecto de la cotización actual.
En tanto, Luiz Aubert Neto, presidente de la Asociación Brasileña de Máquinas y Equipos (Abimaq), cree que "para dar un mínimo de competitividad, el tipo de cambio tendría que llegar a2,50 reales" por billete verde.
Por su parte, Welber Barral, ex secretario de Comercio Exterior del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró a iProfesional.com que "un cambio de equilibrio estaría entre 2,10 y 2,20 reales por dólar. Pero seguramente por encima de los 2 reales ya ayuda a la industria nacional, que está muy afectada por la competencia con los productos importados".
A la hora de medir el impacto en las exportaciones brasileñas hacia la Argentina, el experto destacó que se podrán ver efectos "más prontamente en bienes de consumo. Pero un buen termómetro también es el turismo brasileño en Argentina, que ya empezó a caer". 

Fuente: iProfesional.com

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